¡Hola! Soy Romina, aunque en el colegio me apodaban Resh, y así quedó.
Este proyecto nació de dos pasiones: cocinar y comer. Pero también de una necesidad: salir de la computadora, moverme y resolver problemas reales que las personas enfrentan en su día a día.
Para mí, la comida siempre ha sido un lenguaje de amor. En mi familia, compartir una mesa era más que alimentarse; era conectar, cuidar y disfrutar. Con el tiempo, me di cuenta de que podía replicar esas recetas tradicionales de una forma más saludable, sin perder lo más importante: el sabor y la calidez de la comida casera.
Soy ingeniera industrial y, durante mucho tiempo, mi trabajo fue completamente remoto. Pasaba los días en casa, sentada frente a la pantalla, hasta que entendí que el mundo estaba afuera y que necesitaba reconectar con él.
Este proyecto comenzó casi como un experimento, un escape mientras transitaba una transición laboral. Sin planearlo demasiado, fue creciendo y tomando forma. Con miedo, pero con ganas, me animé a cocinar en casas y pronto se sumó Ailen, quien confió en esta idea desde el día uno.
Hoy somos un equipo más grande, aprendiendo y mejorando cada día para ofrecerte una experiencia real: que disfrutes de comida casera, rica y saludable, sin que tengas que preocuparte por cocinar. Queremos hacerte la vida más fácil y llenar tu casa de sabores que te hagan sentir bien.
Porque, al final del día, la mejor comida es la que se comparte.